El título define muy bien el tema de la película que gira alrededor del sexo y las mentiras. Una pareja, John (Peter Gallagher) y Ann (Andy MacDowell), aparentemente perfecta recibe la visita de un amigo del marido, Graham, que hace mucho tiempo que no ve y con el que no tiene ya nada en común. John mantiene una relación extramatrimonial con Cinthia (Laura San Giacomo), la hermana de Ann. Cinthia y Ann, aunque hermanas, son muy diferentes y no se soportan. Ann es la mujer perfecta, casada, ama de casa y asexuada. Cinthia es pasional y abierta, le encanta provocar a su hermana y disfruta con la idea de que está acostándose con el marido de su hermana. La llegada de Graham afectará a todos. Graham es un solitario, con problemas de impotencia y que graba en vídeo a mujeres hablando de sexo. Él no miente y con la cámara consigue que las mujeres que pasan por su vida se sinceren. Desde el primer momento congenia con Ann, pero a ella le repele la idea del vídeo. Cinthia en seguida va a verlo al saber que Ann está contrariada y decide participar en la grabación del vídeo. Sincerarse ante la cámara hará plantearse las cosas. También Ann decide participar en una grabación al saber de la infidelidad de su marido y hablar sobre un tema que para ella es tabú, aunque consigue girar las tornas y grabar a su voyeur. Los cuatros personajes acaban enrededados en las mentiras, verdades y las grabaciones de vídeo que les afectan de diferente manera.
El guión me parece muy bueno y la interpretación de los personajes está bordada, sobre todo Graham (James Spader), que sabe darle forma a un personaje misterioso, pero simpático. Destacable el hecho de que el guión se escribió en 8 días, se filmó en un mes y tuvo un presupuesto muy bajo.
Es una película que recomiendo. Nada más acabar de verla, me apeteció volver a verla (y eso muy rara vez me ocurre) y me inquietó en la medida que me hizo reflexionar durante un par de días sobre las cuestiones planteadas por la película.
Es una película que recomiendo. Nada más acabar de verla, me apeteció volver a verla (y eso muy rara vez me ocurre) y me inquietó en la medida que me hizo reflexionar durante un par de días sobre las cuestiones planteadas por la película.